“¡COPIAD,
MALDITOS!”
Sabemos
que tú eres el motor de nuestra Cultura y creemos que tu trabajo
debe ser justamente valorado, por eso ponemos a tu disposición una
formación
de calidad.
Garantizamos
la protección
de
tu obra, te hacemos partícipe de la gestión de tus derechos a
través de nuestro servicio online para socios y nos comprometemos a
un reparto justo y transparente.
Asumimos
que tu situación laboral es especial y, conscientes de la
inestabilidad inherente a tu profesión, te tendemos una mano con
nuestro programa
asistencial.
Estamos
preparados para ayudarte a promocionar
y difundir tu
obra, a través de nuestras 12 sedes nacionales, 6 internacionales y
acuerdos de reciprocidad con más de 140 entidades de gestión
extranjeras.
Bueno
, parece ser que estos son los puntos bajo los que se definen las
SGAE. Pero lo cierto es que ,después de ver el documental, no todo
parece pintar así de bonito. Supongo que es normal el querer vender
una imagen que las beneficie, así ocurre con la mayoría de empresas
y asociaciones que evidentemente no reflejan la verdad en su
totalidad. Ahora bien, ¿Qué son las SGAE? ¿Es cierto que se
preocupan por la formación, protección y difusión de las obras de
los artistas? O por el contrario, resultan ser intermediarias entre
la creatividad de los mismos y los beneficios que pueden generar.?
Así es, me suena mejor.
Las
SGAE no son una ONG que se dedica a ayudar a los artistas y a
proteger su creación como bien pinta en su eslogan, más bien diría
que se trata de una entidad de gestión privada supuestamente “sin
ánimo de lucro” encargada de recaudar los derechos y también los
beneficios para luego repartir dichas ganancias en función de los
gráficos de audiencia... Disculpadme entonces porque no entiendo muy
bien el papel que juega las SGAE. Sólo entiendo que suena a engaño,
como todo lo que concentra el poder desde lo alto a base del trabajo
y esfuerzo de los de abajo, a los que a penas se les tiene en
cuenta... En definitiva, la cultura ha pasado a
formar parte de una industria del entretenimiento preocupada por
generar beneficio. Pero ¿hasta cuándo esto va a ser así? Parece
que todo empieza a desmoronarse o más bien a enfocarse desde otra
perspectiva a través de la difusión de obras vía red. Internet
supone una “amenaza” para estas industrias culturales del
entretenimiento y sin embargo una vía de escape para muchos artistas
.

Desde luego que es una organización, pero CON ÁNIMO DE LUCRO. Después de ver el documental "¡Copiad, malditos!" en el que a un inmigrante árabe que tiene un pequeño negocio y que la SGAE le cobre simplemente por poner música que él mismo trae de su país, mi indignación ante este tema es enorme. Yo no veo lógico que se cobre a cualquier propietario de un local, como pueda ser una tienda, que ponga música de fondo mientras sus clientes compran, da alegría y vida. El problema no son los derechos de autor que tanto reclaman, sino el sacar dinero. Pero si tanto quieren sacar dinero, que cobren más a los artistas, que son los que pueden y viven de sus canciones, y no a un humilde propietario de una tienda en un pueblo por poner todas las tardes un CD.
ResponderEliminarEntramos siempre en el mismo problema, ¿La cultura tiene que costar un precio?
ResponderEliminarEs comprensible que todas aquellas personas que investigan y crean, que aportan individualmente y hacen una contribución a la cultura quieran que se reconozca su trabajo y se remunere. Un músico profesional quiere ganar dinero tocando sus canciones, un cineasta quiere ganar dinero con sus films, un investigador quiere ganar dinero con sus descubrimientos, aunque sean meramente intelectuales. Es algo entendible, pero a la vez contraproducente. Quieres difundir un trabajo personal, pero que la gente pague por verlo. Quizás las licencias de protección de derechos de autor se muestren únicamente como un incentivo para que todas estas personas continúen con sus proyectos, ya que nos benefician a todos, pero también debemos consecuentes con lo que pedimos. Quizás necesitamos un término medio, a través del cual todos saliésemos ganando. "Yo me comprometo a no piratear tu CD si tu te comprometes a ponerlo a un precio asequible al público". Con artistas, científicos, o programadores solidarios y consumidores conscientes de que un mínimo precio es necesario, quizás conseguiríamos disminuir todos estos problemas derivados de la difusión por internet.
Se progresa culturalmente desde estas pequeñas aportaciones individuales, pero se nos olvida que la cultura es de todos, y todos la necesitamos para crecer con ella.
Después de ver el documental sobre qué es exactamente la SGAE y fundamentalmente qué papel juega en la sociedad y la industria cultural, así como después de haber leído la entrada y los comentarios en esta, es difícil posicionarse a favor de dicha institución. Pero, ¿y si ahora nos pusieran otro documental retratando las buenas acciones que ha hecho la SGAE? Es un debate complicado, que traspasa no sólo los límites económicos, sino sociales e incluso morales.
ResponderEliminarDicho esto, pienso que posicionarse abierta y categóricamente a favor de uno u otro modelo te lleva a dos caminos: por un lado, si eres de los que verdaderamente te has documentado y conoces el mundo del que hablas tanto como para mantener un debate contra el sector opuesto a tus ideas, entonces sí que posees la licencia (esta vez no de copyright o left) para opinar al respecto, y por lo tanto estás legitimado a dar tu opinión según las bases de cualquier debate intelectual; ahora bien, un documental no sólo muestra ciertos hechos, sino que imprime un posicionamiento, por lo que forzosamente, el sentimiento de criminalización a la SGAE es fácilmente contagiable, aún careciendo de argumentos fundamentados. En este último caso, no sé hasta qué punto se puede convertir en un debate nacional en tanto en cuanto a que el ser humano es egoísta, o lo que es lo mismo, nos cuesta ponernos en la piel del prógimo.
Aún manteniendo todavía un profunda reticencia hacia las manifestaciones contra la SGAE, no me posicionaré, o por lo menos, trataré de ser cauto y consecuente al hacerlo.
Probablemente gran parte de los que vean el documental estarán de acuerdo en que es excesivo multar a un modesto trabajador por reproducir música en su local careciendo de licencia para ello, o vetar a un humorista por tratar el tema del McDonald´s. En cualquier caso, eso no es más que una vertiente radical de lo que pretendía ser una institución que protegiese a los artista y, sí, al contenido cultural.
No quiero que se me malinterprete, pero es fácil adoptar la postura del consumidor "cómodo", porque de todas formas, no tenemos intereses de ningún tipo en la música que escuchamos, los libros que leemos o las películas que visionamos más que el de entretenernos. Sin embargo, suponiendo que alguno de los que lean este comentario consiga, por ejemplo, rodar una película y que una vez estrenada, tengas que asumir pérdidas de dinero porque tu material está siendo pirateado, es decir, que no se está pagando por ello ¿cambiarías tu opinión sobre la SGAE?. O vayamos aún más lejos, figurémonos que dentro de varios años las productoras de cine desaparecen porque no les es rentable rodar una película, ¿nos arrepentiremos de haber criticado el trabajo de la SGAE? No lo sé. Como tampoco sé qué ocurrirá años más tarde. Lo que si sé es que quizás el ejemplo de la "desaparición de las productoras" es extremo.
Una solución a corto plazo podría comenzar por crear páginas web donde se colgasen las películas en alta calidad y que pudieran ser vistas gratuitamente, a cambio de tener que aguantar anuncios de publicidad al rededor del encuadre. Pero no del tipo Megaupload, sino creadas por las productoras. El problema de Megaupload es que el dueño de la página no es dueño del contenido que se ofrece en ella. Es como si nos mandan un trabajo y lo copio a un compañero obteniendo un buena calificación. No sería justo para aquel que obtuvo menos, pero que sí que se esforzó en hacerlo.
El trabajo de la SGAE en su totalidad es malo, pero quizás haya aspectos positivos en lo que lleva a cabo.
La SGAE es una institución que yo considero necesaria. Los objetivos que persiguen son legítimos y razonables, ya que los artistas que dedican tantas horas a su trabajo quieren ver cómo éste es remunerado y recompensado. El problema es que el marco de acción de la SGAE quizás sea demasiado amplio. Además, la organización no sé hasta qué punto vela por los intereses de los artistas, ya que da la impresión de que el fin último para ellos es lucrarse sin importar el cómo.
ResponderEliminarPor lo tanto, tal y como dijo Borja, es difícil inclinarse hacia una postura, pro o anti. El fin es bueno y necesario, los medios... opino que dejan mucho que desear.